El documento propone una serie de buenas prácticas para este tipo de operaciones, entre ellas seleccionar aquellas compañías con mayor impacto en la cadena de valor, diseñar modelos de gobernanza adecuados y definir una estrategia de salida desde el inicio. Asimismo, advierte de que estas decisiones deben tomarse con una visión de largo plazo, evitando responder a criterios de popularidad o mantener apoyos permanentes a empresas que no sean competitivas.
El informe se enmarca en el actual impulso a la colaboración público-privada como instrumento para reforzar el tejido industrial y empresarial de Euskadi.