La responsabilidad del empresario

Los empresarios están expuestos a una responsabilidad que con el tiempo cada vez es mayor y se ha ido agravando.

Los ámbitos de responsabilidad son muchos y obedecen a muchas causas. Por un lado, está la ampliación de los supuestos generadores de responsabilidad de las personas que se encuentran al frente de las sociedades (administradores, directivos, altos cargos, responsables, etc.), que no sólo responden por ellos mismos sino también por sus empleados, dependientes o subcontratados.

Por otro lado, el agravamiento de las responsabilidades crece en paralelo a una extensa regulación normativa que amplía los supuestos de responsabilidad, las exigencias en materia de calidad de los productos, la responsabilidad en materia de protección de la seguridad y salud de los trabajadores, la responsabilidad medioambiental, la responsabilidad civil de los técnicos de la empresa, los cyber ataques, la responsabilidad en materia de protección de datos,  sin olvidar que todo ello se enmarca en un contexto de una mayor cultura de la reclamación.

El proceso de crecimiento de las responsabilidades citadas ha provocado el diseño de seguros de responsabilidad civil para empresas cada vez más avanzados en coberturas, que contemplan como principales garantías la responsabilidad civil de explotación, que garantiza el pago de las indemnizaciones por daños materiales, corporales y sus consecuencias causados a terceros en el ejercicio de la actividad empresarial asegurada en la póliza, la responsabilidad civil patronal frente a las reclamaciones de responsabilidad civil derivados de un accidente laboral. Otras garantías son la responsabilidad civil locativa en caso de estar arrendado, cubriendo las responsabilidades exigibles por el arrendador por los daños ocasionados a los inmuebles, la responsabilidad civil de productos o bienes defectuosos después de su entrega, responsabilidad civil frente a las exigencias de la LOPD e incluso cobertura de sus sanciones, la responsabilidad civil por contaminación, etc., lo que les otorga a día de hoy una complejidad importante.

Con el objetivo de mostrar la aplicación práctica de las coberturas de la Póliza de Responsabilidad Civil de explotación en la vida real, hemos seleccionado un siniestro de nuestro día a día de cara a mostrar una vertiente del Seguro de Responsabilidad Civil más real y cercana.

Nos centraremos por ejemplo en la Responsabilidad Civil Patronal del empresario y en las conclusiones contenidas en la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Rioja, Sala de lo Social de 31 de octubre de 2016*, que pone de manifiesto la responsabilidad que ostentan los empresarios en casos de accidentes laborales, como el acaecido por un trabajador en una obra de construcción de una bodega.

 

Hechos

La sentencia describe como en enero de 2009 se produjo un accidente laboral por parte de un trabajador que se encontraba prestando servicios con categoría profesional de peón, en la ejecución de una obra de construcción de una bodega, al precipitarse desde una escalera extensible mientras pintaba el canto de una escalera de caracol, golpeándose la cabeza desde una altura aproximada de cuatro metros.

Dada la gravedad de las lesiones, se reconoció una incapacidad permanente absoluta a favor del accidentado, imponiendo a su empresario un recargo de prestaciones del 40%.

Paralelamente, el trabajador presentó demanda en reclamación de 238.023'31 €, en concepto de indemnización por los daños y perjuicios ocasionados, dirigiendo su reclamación frente a:

*Con la finalidad de sintetizar la información relevante para el objeto de estudio que nos ocupa, se han suprimido ciertos datos y hechos contenidos en la Sentencia.

1) Su empresa empleadora;

2) El administrador de la misma en su cualidad de Recurso Preventivo;

3) El técnico que asumió la Ejecución del Proyecto, la Dirección Facultativa y la elaboración del Estudio de Seguridad y Salud;

4) La empresa encargada de la Coordinación de Seguridad y la elaboración del Plan de Salud y Seguridad

5) El técnico asalariado designado por ésta última empresa para asumir el cargo de Coordinador de Seguridad y Salud

6) Las respectivas Compañías Aseguradoras de los demandados

 

Consecuencias:

Tras la celebración del juicio, en primera instancia recayó sentencia condenatoria únicamente frente a la empresa empleadora del accidentado. Si bien, el trabajador interpuso recurso de suplicación al no estar de acuerdo con esta sentencia, derivando en las conclusiones contenidas en la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Rioja, Sala de lo Social de 31 de octubre de 2016, que indicamos a continuación y que condena a los siguientes intervinientes:

1) A su empresa empleadora, al pago de 79.341,10 € más intereses, por su incumplimiento de la diligencia empresarial exigible en el deber de prevención, ya que en su condición de deudor y garante del deber de seguridad, tiene la obligación de adoptar cuantas medidas sean necesarias para asegurar la protección de la seguridad y salud de los trabajadores.

2) Al Promotor, al pago de 79.341,10 € más intereses.

3) Al Técnico Director de Obra y Director de Ejecución, al pago de 79.341,10 € más intereses.

4) Las Compañías Aseguradoras de cada uno de ellos

 

Conclusiones:

Ante una situación desgraciadamente tan habitual y difícilmente controlable, es importante contar con un seguro de responsabilidad civil que nos ampare, otorgándonos asistencia jurídica y cobertura económica. En el presente caso, el hecho de que la Coordinación de Seguridad y Salud fuera encargada a una mercantil, no ha sido impedimento para que la empresa empleadora sea reclamada y condenada. Como se desprende del contenido de la sentencia, el empleador es el responsable de la seguridad de sus trabajadores, haciendo en consecuencia recaer sobre el empresario toda la carga de probar que no tiene responsabilidad ninguna frente a un accidente laboral.

 

Artículo facilitado por:

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